La Cucaracha

Vocero digital del Ejército de Pancho Villa

Propuesta de conclusiones de la Asamblea abierta de militantes realizada el pasado 6 de febrero en Zaragoza

En respuesta a un futuro, en los últimos años hemos participado junto a múltiples actores, con la complicidad de germinar en los acontecimientos políticos, económicos y sociales una transformación. Avivando la llama de  la necesidad de las ideas y métodos que ya fueron fundacionales de Izquierda Unida.

En el camino de las amplias movilizaciones, en las que junto a otros logramos parar en gran medida los ataques del PP, hemos encontrado una mayoría social que nos ha aupado a grandes victorias electorales producidas en las “ciudades del cambio”, una semilla brotada en los procesos de confluencia, donde Izquierda Unida, ha sido un factor tan decisivo como lo han sido otras organizaciones. Un pasaje de sumas de muchos compañeros encontrados en estas plataformas electorales sin adscripción política previa.

Existen brotes de la misma raíz de una Izquierda Unida que lleva tres décadas como organización arraiganda en la sociedad. Tres décadas de virtudes, valores de la izquierda y grandes ejemplos de constancia y lucha; en lo social, en lo institucional, en lo movilización obrera, en la reivindicación del derecho humano. Brotes de la misma raíz de la historia que empujó Izquierda Unida, vienen pujando con nosotros en la defensa de lo público y contra la corrupción que lo daña, en defensa del creciente derecho humano y contra los intereses que los siegan.

Es prácticamente imposible encontrar una lucha social, por pequeña que sea, en la que Izquierda Unida como organización no haya participado, o en las que alguno de sus militantes no estuviera en ella, dando forma a tres décadas y un futuro.

En el reverso de este magnífico papel jugado por Izquierda Unida y su militancia, han estado sectores de la organización completamente institucionalizados, e incapaces de entender el nuevo contexto sociopolítico que se abre tras el 15M, como inicio de dos años de movilizaciones sociales en las que han participado múltiples actores de la izquierda, y en las que hemos logrado, parar, en gran medida los ataques del PP.

La pretendida exclusividad de la representación política a la izquierda del PSOE, defendida por la mayor parte de la dirección de Izquierda Unida, una política de pactos contradictoria y errónea, la acción política orientada a ser un elemento subalterno del PSOE en las distintas opciones de gobierno, y la inacción a la espera de mejores resultados electorales, dejaron un espacio que fue ocupado por otra organización, que ha sabido reflejar mejor que nosotros las aspiraciones del cambio político necesario para los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

Pero IU no ha dejado de ser necesaria, a pesar de las dificultades políticas a las que se ha enfrentado nuestra organización, a pesar del ninguneo mediático al que hemos sido sometidos, a pesar de las resistencias de sectores que dirigían en el pasado nuestra organización, a pesar de del voto útil, a pesar de ocultar conscientemente a Unidad Popular como referente, y a pesar de múltiples circunstancias adversas hemos obtenido casi un millón de votos. Un millón de votos que en las peores circunstancias han apoyado la candidatura encabezada por Alberto Garzón, en la que se visualiza claramente una opción que asumiendo todas las reivindicaciones de carácter democrático que se dan en la sociedad, va más allá, proponiendo un cambio y la transformación social como única vía para satisfacer las necesidades sociales. La apuesta por una democracia plena en lo político debe ir acompañada por una planificación democrática de la economía.

No somos ajenos a la coyuntura electoral, y nos sentimos parte de los ejemplos de confluencia desarrollados en ciudades como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Coruña, Santiago, etc. Nos encontramos cómodos en estas candidaturas que son la más genuina expresión política de la unidad de acción vivida en las movilizaciones de los años previos a los procesos electorales. Por tanto apostamos por extender esta fórmula al conjunto del Estado, y a todos los procesos electorales, participando solidariamente con todas aquellas organizaciones o compañeros que a nivel individual quieran participar, sin más exigencia que la democracia plena, tanto en la determinación de los distintos programas electorales, como de sistemas de primarias para la elección de toda candidatura.

La unidad en torno a estos procesos de confluencia es más necesaria que nunca, con ella hemos sido capaces de superar al PSOE forzando a que nos voten, o a que favorecieran gobiernos de derechas. Ahora hemos superado los factores, llevando a los gobiernos municipales la “opción del cambio” en lugar de vernos forzados a tener que elegir entre lo menos malo, o el PP como gobiernos.

Unidad Popular ha sido nuestra apuesta por la confluencia en las últimas elecciones. Izquierda Unida debe asumir en la próxima Asamblea Federal un debate en el que todo el modelo organizativo pueda ser puesto en cuestión en beneficio del impulso político que debemos dar a los procesos de confluencia, no implica pues la desaparición de nuestra organización, siendo parte del todo, tenemos nuestra propia identidad, además la necesidad de confluir no necesita de la ocultación, ni renuncia a nuestras posiciones políticas, socialistas, feministas, ecologistas, etc. Desde esa perspectiva los abajo firmantes solicitamos:

1/ Apoyamos el proceso político de cambio iniciado en Izquierda Unida en la línea de lo expuesto anteriormente, siendo Alberto Garzón el máximo exponente de este cambio, mostramos nuestro total y expreso apoyo a las iniciativas y aportaciones del compañero.

2/ Pedimos un proceso participativo en la preparación previa a la Asamblea Federal en Aragón, constituyendo una comisión con representación plural de todos los territorios para la gestión del proceso de debate político, así como de la elección de la delegación que nos represente como federación en la Asamblea Federal.

3/ Ante la falta de agilidad por parte de la dirección de Izquierda Unida de Aragón, proponemos convocatoria inmediata de una Asamblea de Izquierda Unida de Aragón tan pronto como sea posible, Asamblea que debe ser abierta, y en la que puedan participar directamente todos los compañeros que lo deseen -tal y como se ha hecho en Extremadura- sin necesidad de elección previa de delegados, ni ninguna otra traba que impida la participación democrática de toda la militancia. Las actuales dimensiones y participación en la organización hacen totalmente viable y recomendable realizar está asamblea abierta a toda la militancia.

Izquierda Unida Cargada de futuro apoyada en su raíz de democracia radical y unidad en los intereses de las clases populares como base a una estructura flexible a la participación y la toma de decisiones para alcanzar una mayor longitud en la germinación de confluencias, Izquierda Unida como herramienta.

 

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