La Cucaracha

Vocero digital del Ejército de Pancho Villa

foto de Juan Carlos Lucas

Las elecciones municipales y autonómicas que se van a celebrar el 24 de mayo suponen una oportunidad histórica para cambiar las políticas que se han venido aplicando en las últimas décadas, con recetas especialmente duras para la mayoría de la sociedad desde el inicio de la crisis económica.

Los recortes en derechos sociales, en servicios públicos, incluso en libertades; el crecimiento  de la desigualdad, de la pobreza, y la exclusión social son el fruto de la políticas realizadas por los últimos gobiernos (PP-PSOE), políticas que han beneficiado abiertamente a las grandes empresas, corporaciones multinacionales y en general a los poderosos de siempre.

Desde la movilización nos hemos enfrentado a estas políticas, gracias a la participación y organización de miles de personas hemos conseguido evitar muchas de las medidas que los distintos gobiernos pretendían imponernos. Hemos evitado miles de desahucios, la paralización de la privatización de la sanidad madrileña, o la retirada de muchos aspectos de la nueva ley del aborto. Estas victorias, y tantas otras, no son menores, sin ellas los recortes hubieran sido mayores y no habría esperanza alguna. La unidad de acción en torno a objetivos comunes ha sido determinante para haber evitado muchas de sus medidas y conseguir aplazar en el tiempo partes fundamentales de sus objetivos.

Ahora tocaba trasladar esa unidad de acción en la movilización a las instituciones, distintos ejemplos de convergencia muestran la posibilidad de conseguir ese objetivo: Barcelona en Comú, Zaragoza en Común, Ahora Madrid, Ganar Teruel, Marea Atlántica, Guanyar Alacant... A los que hay que sumar otros cientos de ciudades y pueblos con procesos similares.

Junto a estos magníficos ejemplos, tenemos otros en los que no se ha dado la convergencia, en ninguna comunidad autónoma se ha conseguido el objetivo, y en múltiples municipios van a aparecer distintas organizaciones de izquierdas con programas muy similares. No se trata de explicar aquí las causas que han impedido esta unión, tampoco buscaremos culpables en organizaciones, ni en personas. Desde nuestro punto de vista, nada justifica, que teniendo claros objetivos comunes fragmentemos el voto, desmoralizando a nuestros votantes ante una división absurda que favorece a la derecha y desmoviliza a los nuestros.

Todo indica que donde se han podido dar estos procesos de unidad popular los resultados van a ser mejores que donde no se han dado. Y no solo por la participación de aquellos que no se sienten representados por ningún partido y se sienten cómodos con esta fórmula, la ilusión que despierta la unidad de la izquierda en torno a un proyecto político democrático con participación directa de todo aquel que quiera participar es la mejor de las fórmulas para echar a la derecha y a sus políticas de los gobiernos.

Ya podemos avanzar que las elecciones van a encerrar lecciones importantes, esperamos que la falta de unidad previa en procesos de convergencia desde la base no implique cuatro años más de gobiernos municipales y autonómicos de la derecha, donde así sea, habremos desaprovechado una oportunidad histórica para cambiar la realidad cotidiana. Donde esto ocurre  deberemos prepararnos para movilizarnos contra las medidas de los distintos gobiernos, y extraer conclusiones para que nuestra división no favorezca gobiernos y políticas de derechas nunca más. En aquellos Ayuntamientos donde la unidad popular consiga imponerse en las elecciones también deberemos reforzar la organización y la movilización social. Las medidas de urgente necesidad por las que luchamos serán imposibles sin un apoyo decidido desde los movimientos sociales hacía las mismas.

Por un frente o plataforma de unidad popular construido desde la base para ganar las próximas elecciones generales.

De estas conclusiones la más importante es la necesidad de unirnos en torno a un programa que anteponga las necesidades sociales a cualquier otra consideración, con unos objetivos claros para ganar las próximas elecciones generales. Los métodos para esta unidad son evidentes, participación directa, democracia participativa en la elaboración del programa, elección abierta de listas... No valdrán las excusas, ni las dificultades que se darán en la formación de candidaturas de unidad popular en todas las provincias del estado, es una necesidad para el pueblo, una oportunidad histórica y un reto que debemos emprender desde ya.

Fdo. Pancho Villa